¿Debo dejar que mi pareja ejerza la autoridad con mis hijxs?

Cuando pensamos en la autoridad como “reñir” es fácil que temamos que otra persona la ejerza con nuestrxs hijxs.

En este vídeo te ofrecemos otra perspectiva sobre la autoridad y además te damos ideas claras y reales sobre cómo gestionar este tema en casa. Nada de lapidarias simplonas como “la autoridad corresponde solo a los padres”.

Ah, y si lo prefieres, puedes leer un resumen más abajo.

Hay 3 cuestiones básicas a tener en cuenta cuando decidimos si el padrastro o la madrastra debería ejercer la autoridad en casa:

  • Su nivel de implicación con lxs peques: cuanta más responsabilidad y convivencia tenga con tus hijxs, más importante es que ejerza la autoridad.
  • Criterios educativos parecidos: para que pueda hacerlo es importante que tengáis criterios educativos parecidos o que podáis negociar para alcanzar un punto medio satisfactorio para ambxs.
  • Estilo de crianza respetuoso: si tiene un estilo autoritario (castigos, gritos, falta de diáogo) eso no va a ayudar a tus hijxs ni a su relación, pero si puede establecer límites claros y firmes su autoridad será beneficiosa para ellxs.

Si no se cumplen estos tres requisitos, aún así te diría que no vetes a tu pareja sin más sino que trabajéis para adquirir nuevas herramientas de crianza.

¿Por qué es tan importante que tu pareja ejerza la autoridad?

Tendemos a pensar que ejercer la autoridad es reñir, pero en realidad hay formas mucho más respetuosas de hacerlo. Y lo más importante es tener en cuenta el para qué. La autoridad es un aspecto de la relación que nos permite:

  • Convivir con harmonía
  • Alcanzar objetivos comunes
  • Proteger a lxs peques de los peligros que todavía no pueden percibir

Por eso es tan importante que todas las personas que estén a cargo de tus hijxs, y especialmente aquellas que convivan con ellxs ejerzan la autoridad.

¿Cómo hacerlo?

Si bien es importante que tu pareja, en la medida que conviva con tus hijxs, pueda ejercer la autoridad, no es cuestión de empezar de un día para otro. Es bueno tener en cuenta algunas cosas:

  • Durante los primeros meses es importante que seas tú quien lleve el peso de la crianza y las labores de cuidado y que tu pareja y tus hijxs tengan tiempo de ocio para conocerse, encontrar puntos en común y forjar una relación de confianza. La autoridad sana siempre está basada en la confianza.
  • Respeta su ritmo y no trates de precipitar la incorporación de tu pareja a las labores de cuidado.
  • Una vez que empiece a asumir algunas responsabilidades, es importante que empieces a tener en cuenta su criterio y que pactéis las normas de la casa juntxs, para después presentárselas a tus hijxs.
  • Transmite a tus hijxs la confianza que tienes en el criterio de tu pareja y diles que para ti es importante que le hagan caso. Tú eres su referente y van a seguir tu ejemplo.
  • Si tu pareja hace algo que no te gusta, evita intervenir en el momento. Es mejor hablarlo en privado para cuidar su autoridad, que todavía es frágil.
  • Cuenta con que en este proceso habrá desajustes: cosas que no te gustarán, cosas que no gustarán a lxs niñxs y cosas que no gustarán a tu pareja. Daos margen para el error y no os quedéis en el enfado. Comunicarlo con respeto y sinceridad es lo mejor para ir forjando las relaciones de familia.
  • Da un espacio desde el primer momento para que tu pareja transmita a tus hijxs los límites sobre cómo quiere ser tratadx. Con respeto pero con firmeza. El buen trato es indispensable para que su relación avance y si no se cuida desde el principio después puede ser difícil cambiar la situación.

La autoridad respetuosa es un ingrediente muy poderoso para la relación entre niñxs y adultos. Es lo que le permitirá a tu pareja cuidar de sus hijastrxs y lo que hará que tus hijxs conozcan y confíen en esa persona que has traído a sus vidas.